¿Cómo elegir interiorista?

A la hora de buscar un interiorista hay que tener en cuenta varios factores. Es cierto que si vamos a google y buscamos interiorista saldrán muchísimas opciones pero ¿cómo elegir el que más se adapte a tí? Te damos unas claves que pueden servirte de ayuda:

  1. Presupuesto

Es una de las partes más importantes. Cuando tienes un proyecto en mente sea del tipo que sea, también sabes cuál es el precio máximo que puedes gastar. Para saber esto no basta con buscar en internet, para ello tienes que contactar con los profesionales. Puede que alguien conocido te haya dado una idea de lo que cobra una persona en concreto, pero lo más adecuado es ponerte en contacto con el interiorista en cuestión, que tras una pequeña entrevista en la que le expondrás tus ideas, te dirá cuál es su precio aproximado o exacto.

  1. Afinidad de estilos

La afinidad con el tipo de estilo que quieres lograr es fundamental. A nadie se le ocurriría contratar a un interiorista de estilo moderno si lo que busca es un estilo clásico. En esta parte si puedes ayudarte de internet, pues en la web de cada estudio de interiorismo habrá proyectos que podrás ojear y ver si el estilo se adapta a lo que buscas. Una vez hecho este examen, puedes ponerte en contacto con los interioristas que te hayan encajado y decidir según los demás factores.

  1. Cercanía y complicidad

Es necesario que veas que tu interiorista se implica de manera profunda en tu proyecto, ya que para que tu espacio tenga tu gusto y personalidad es fundamental trabajar en al unísono y que conozcan tus gustos y forma de vida. Tienes que notar la empatía con el profesional que se está encargando, solo así conseguiréis que tu casa sea el lugar que quieres.

  1. Condiciones

Una vez ya has escogido a tu interiorista, es fundamental que todo quede reflejado en un contrato: el precio, los materiales, impuestos, duración del proyecto… Esto es importante a la hora de evitar posibles malentendidos futuros que pueden ocasionar subidas de precio en ciertas cosas. Es mejor que todo quede claro al inicio, a que surjan imprevistos con la reforma a medias cuando nos veamos entre la espada y la pared. Si ves que algo no te queda claro sobre el contrato, soluciónalo antes de empezar y si sospechas que tu interiorista no está siendo claro en algún punto, no te conformes. Es la única manera de garantizar un buen resultado y que tanto el profesional como el que contrata sus servicios salgan sin conflictos ni diferencias en caso de que se presente cualquier imprevisto.

  1. Asegúrate de la experiencia

No es suficiente con ver una web llena de proyectos. Tienes que asegurarte de que sean profesionales de verdad para evitar posibles estafas y disgustos. Por suerte esta parte es bastante fácil de verificar. Mediante las reseñas de google y los comentarios en las redes sociales puedes hacer una primera criba de la fiabilidad de cualquier profesional. Luego hay que investigar de manera más profunda. Fíjate en sus proyectos, si son de lugares reconocidos o podrían ser simples fotografías compradas o cogidas de internet. Llama a algunos de los espacios que han llevado a cabo y asegúrate de su buen hacer y su profesionalidad.

Aquí tienes alguna de factores más importantes a la hora de elegir un interiorista para tu proyecto de vivienda integral o reforma. Lo más imprescindible es que resuenes con el estilo que trabaje, que sus servicios se ajusten a tu presupuesto y que te asegures de su profesionalidad para prevenir disgustos futuros.